Pero, siempre hay un pero, desde hace meses nos vienen informando que la evolución de la inflacción y del IPC es negativa, lo que debiera significar que los precios están bajando.
Por favor, os lo ruego, que alguien más docto me lo explique: cómo es posible que si los precios bajan gastemos más en el mismo concepto? Será que debido al incremento del número de parados, éstos pasan más tiempo en casa, se aburren y comen más? Los parados son los culpables de este dato, pues al salir a buscar trabajo consumen más calorías y necesitan mayor consumo de alimentos para reponer fuerzas, el gasto se dispara y las estadísticas salen como salen...
Por supuesto, la luz se abrió paso en mis cortas entendederas: alguien nos está tomando el pelo y nos cree imbéciles (pienso que muy acertadamente, en la mayoría de las ocasiones). Nos ofrecen estadísticas a diestro y siniestro (más falsas que un euro de madera) para demostrarnos que vivimos en un mundo feliz (si Huxley levantara la cabeza...) y si nuestra experiencia contradice lo que nos relatan, la conclusión es obvia: somos unos menguados incapaces de apreciar la realidad. Carecemos de habilidad para aprovecharnos de todas las ventajas que nos ofrecen, somos unos derrochones que dilapidamos nuestros millonarios salarios. Pero, ante todo y sobre todo somos unos desagradecidos que no sabemos apreciar los desvelos que padecen, a causa de nuestra estupidez, los autores de las estadísticas, los expertos en marketing de las grandes cadenas de distribución, los medios y sobre todo, el Grande, el Único, el Salvador, el Desfacedor de Entuertos más grande que vieron los siglos: ZP EL MAGÍFICO!

